| j 的个人资料miSINESpacio照片日志列表 | 帮助 |
|
|
8月14日 El Sol
Qué impotencia debían sentir los antiguos, pensó mientras contemplaba el mar, un mar limpio y todo horizonte, inabarcable desde donde se encontraba. Caminó vacilante hacia adelante mirando al frente, dejando sus huellas en la arena de la playa.
Era una visión de un azul apabullante y la línea del mar a lo lejos se percibía casi como una gran línea curva desde donde se encontraba. Se dijo que era normal que los antiguos sacaran leyendas y misterios de donde sólo se podían sacar leyendas y misterios. Es horrible no tener el control de lo que pasa, se dijo. Los antiguos no sabían qué había más allá del mar, ni la mecánica de sus fenómenos. Más allá del mar estaba lo desconocido, y del desconocimiento nace el miedo; y el miedo es lo peor que podemos llegar a sentir. Incluso peor que la tristeza, se dijo. Por eso es bueno disponer siempre de un mapa de todo lo que nos rodea, de todo lo que nos ocurre, continuó pensando, penalizándose al mismo tiempo sabedora de que, desgraciadamente, aún disponiendo de ese mapa, hay veces que tampoco tenemos el control. Qué impotencia, qué búsqueda sin sentido. Poco hemos avanzado con respecto a los antiguos, concluyó con una mueca de resignación.
Siguió caminando hacia adelante. Se deshizo allí mismo del bañador y su cuerpo desnudo comenzó a chocar contra la espuma del agua que venía hacia ella con la fuerza de una olas inusualmente agitadas en esa playa. Como inusual en ella fue el acto de quitarse el bañador. Hoy hay algo que me empuja a ello, se dijo, mientras de manera inconsciene sus ojos buscaban algo que no alcanzaron a encontrar. Avanzaba despacio mirando los trenes de ondas que la comenzaban a bañar, a clavarse con su frialdad como pequeños alfileres por todo el cuerpo. Miró hacia atrás y vio que la espuma blanca hacía desaparecer las huellas que había dejado en la arena, borrando para siempre el camino andado. Qué bien, pensó, al menos mis huellas quedan atrás. Pero no, se dijo, nunca nada queda atrás. Y luego sintió lástima de sí misma por haber tenido un pensamiento tan inocente como ése. La experiencia vivida y los años transcurridos le hacían ver, de una manera clara y meridiana, que ninguna ola puede borrar las huellas del camino que hemos andado ni, por supuesto, las huellas profundas de la culpa. Lo que hemos hecho quedará ahí para siempre. Pensó entonces en que quizás su inocencia albergaba nuevas posibilidades, nuevos caminos por explorar, pero deshizo rápidamente ese pensamiento. Nunca nada queda atrás.
Miró al frente y observó otra espuma, pero esta vez la de las olas que se le acercaban. Le recordó a un cuadro de algún artista japonés que había visto hace algún tiempo. Era un cuadro que tenía varios siglos. Los antiguos, volvió a pensar. En el cuadro aparecían unas olas muy grandes y, en medio de ellas, unas barcazas con diminutos marineros desnaturalizados. Un volcán contemplaba la escena a lo lejos. Recordó las olas, que es lo que más le había gustado del dibujo. Si se miraba con detenimiento se podía apreciar que cada ola contenía, de alguna manera, como otra ola dentro. La espuma blanca contenía decenas de pequeñas olas que a su vez contenían decenas de otras pequeñas olas. Son fractales, se dijo, estructuras cuya geometría se contiene a sí misma repitiéndose en distintas escalas, cada vez más y más pequeñas. Recordó haber leído que los fractales están presentes en muchas formas de la naturaleza. Y de los sentimientos, pensó con un sobresalto. Esa imagen de las olas y de sus formas fractales le hizo ver algo nuevo en lo que, hasta ese momento, ella no había caído en la cuenta: con el tiempo los recuerdos se van conteniendo en fractales, en recuerdos cada vez más y más pequeños, empujados por recuerdos nuevos, más grandes, que vienen por detrás. Los recuerdos viejos, por así decirlo, siguen manteniendo su misma estructura y su misma geometría sólo que, empujados por el viento del tiempo y los recuerdos nuevos, avanzan y cambian de escala haciéndose cada vez más pequeños. Hasta que resultan desapercibidos. Y como no van a perder sus propiedades ni su geometría, sólamente volverán a nosotros si queremos verlos con lupa. Pero sólo si queremos. Le pareció coherente esa nueva perspectiva de las cosas. Puede encajar, se dijo, nunca nada queda queda atrás, es cierto, pero aún llevando con nosotros nuestros recuerdos, podemos reducirlos de escala y superarlos, y esta idea le animó a meterse completamente en el agua. Se alegró de estar desnuda. No tengo sitio para meter ninguna lupa ni quiero llevarla. Estaba sonriendo.
Se preguntó porqué no había visto eso con claridad hasta ese día. Será porque hoy hay una luz especial, se dijo. De manera inconsciente sus ojos buscaban algo y, ahora sí, no tardó en verlo. Estaba arriba, en el cielo. Se dio cuenta de cuánto tiempo hacía que no se sentía tan plenamente bañada por sus rayos. De repente la espuma dejó de punzarle y comenzó a degustar su sabor salado. El agua ya no parecía estar tan fría y ella se sintió como un elemento más de aquel conjunto, una pequeña ola más contenida dentro de las olas más grandes. Se imaginó su propia piel salada y morena, y se gustó a sí misma. Se dijo que era normal que los antiguos sacaran leyendas y misterios de donde sólo se podían sacar leyendas y misterios. Pensó divertida en que esa noche, cuando llegase a casa y se sentase en frente del ordenador, se haría "Fan del Sol" en Facebook. Seguro que alguien ya ha creado ese Grupo, pensó. Después fantaseó con las leyendas y misterios que a lo largo de la historia se habrían escrito sobre él. Recordó por ejemplo que los griegos lo habían llamado Helios, qué bonito nombre se dijo, y que era imaginado como un hermoso dios coronado con una aureola brillante que conducía un carro por el cielo cada día hasta el océano. Y ese pensamiento hizo que acto seguido se reprochase a sí misma la frivolidad y la pobreza de su homenaje cibernético. Poco hemos avanzado con respecto a los antiguos, se recordó.
Con una alegría y unas energías desconocidas en ella, saltaba las olas como un delfín mientras avanzaba al frente, siguiendo al sol. Su cuerpo brillante rivalizaba en belleza con la espuma de las olas. Y de repente se dio cuenta de que le embargaba la melancolía. Pero no la melancolía como la alegría de estar triste, sino como un mecanismo natural en ella pero con un nuevo significado. Era una sensación rara, nunca antes le había sucedido. Era la plena consciencia de que estaba dejando algo atrás, de que se abría un nuevo horizonte. Mientras se sumergía en las aguas se sintió libre, liberada, pero al mismo tiempo vacía; por eso su naturaleza le hacía llenar ese vacío con melancolía. No podía ser de otra forma. No estoy triste, se decía, todo lo contrario. El futuro es incierto y llenaré ese vacío con melancolía hasta que se llene de lo nuevo que tenga que venir. Miraba hacia adelante y el mar ya no era una visión de un azul apabullante y la línea del mar al horizonte parecía incluso poder abarcarse. Miró arriba y vio al sol. Voy a seguirlo, se dijo, mientras no dejaba de reírse con una risa que no sabía de donde venía. Voy a seguir el camino que el dios Helios marca con su carro por el cielo hasta el final del océano.
Se zambulló nuevamente en el mar mientras el viento empujaba las olas que pasaban por encima de ella.
6月30日 Para HelenaEl coronel Subirón Pimentel de Bustamante fue ingeniero comandante de la plaza de Gijón y faltando alojamiento proyectó, el tal Coronel, de nueva planta un cuartel para todo un regimiento.
Según es reglamentario el proyecto concluido a Madrid fue remitido por el conducto ordinario a la Real aprobación y esperando honra y provecho, quedose tan satisfecho El Coronel Subirón
Ya llegado al Ministerio el proyecto del cuartel lo informa otro Coronel de diferente criterio, El Coronel Palareas de muy opuesta opinión al Coronel Subirón en cuestión de chimenas y tiene como verdad que las redondas no valen pues las ondas del humo salen con poca velocidad… y lo demuestra a cualquiera científicamente, así: R igual a raíz de “pi” por raíz de escorzonera.
E informa que es procedente vuelva de orden superior dicho proyecto a su autor con la coleta siguiente: “Sírvase V.S. variar Las chimeneas de forma debiendo tener por norma al volverlas a trazar que las que son muy usadas como en cuarteles y fondas son muy malas las redondas y excelentes las cuadradas, para evacuar al momento sin dificultad el humo, De Real orden se lo emplumo para su conocimiento”
Más cambia la situación y de Orden de su Excelencia Palareas va a Valencia y a Madrid va Subirón. En Valencia Palareas proyecta un nuevo cuartel y, claro, coloca en él cuadradas las chimenas. lo manda a la aprobación y se viene el caso a dar que se lo dan a informar Al Coronel Subirón El cual, por las derivadas y por trigonometría demuestra la teoría de que si se hacen cuadradas no tiene el humo buen paso y se obstruye pronto el tubo porque B elevado al cubo igual C elevado al vaso, e informa que es procedente vuelva de orden superior dicho proyecto a su autor con la coleta siguiente: “Sírvase V.S. variar la forma de chimeneas y basarse en las ideas admitidas hoy en día, según las cuales las ondas de humo son evacuadas muy bien cuando son redondas muy mal cuando son cuadradas. de esta forma, por lo tanto constarán en el proyecto, De Real Orden se lo planto para el consiguiente efecto".
Viendo tales discusiones entre uno y otro señor El Capitán profesor que explicaba construcciones gramático pardo viejo y mentor de adolescentes a los futuros tenientes dio este prudente consejo. al proyectar chimeneas primero se indagará si en el Ministerio está Subirón o Palareas y figurarán trazadas para que no tengan pero, redondas si está el primero, si está el segundo cuadradas
“En cuestión de criterio huelga toda discusión… siempre tiene la razón el que esta en el Ministerio” 3月19日 ¿Demasiados inmigrantes? <
Hace 20.000 años, los humanos inventamos la agricultura. Hasta entonces éramos cazadores y recolectores, y casi todos los estudios apuntan a que este tipo de sociedades eran extremadamente igualitarias. Pero cuando inventamos la agricultura, inventamos los excedentes, apareció la gente que quería controlar esos excedentes y así surgió la jerarquía. En cualquier sociedad humana, socialista o capitalista, matriarcal o patriarcal, religiosa o laica, aparece esa jerarquía que condiciona la riqueza y crea la pobreza. Porque ésta es una creación humana. En esencia, la invención de la pobreza significó encontrar una forma de dominar a un homínido descendiente de los primates como no había hecho hasta el momento ningún otro primate en la historia de este planeta. Hemos dado con un método que, simplemente, abusa de la gente. Es obvio suponer que pobreza lleva aparejado consigo una pérdida o disminución de muchas cosas, pero principalmente de la salud. Si hiciéramos un eslogan publicitario sobre este tema, rezaría así: «Caballero, intente no nacer en la pobreza y, si ha cometido ese error involuntariamente, cámbiese de estación en la vida lo más pronto posible» Y aunque es deseable que la gente logre escapar de la pobreza, la cicatriz de su paso por ésta queda anclada mucho tiempo después de haber superado sus bolsas más profundas de nuestra sociedad. Es un tema que ha estudiado con profundidad la sociología, llevándose a cabo un estudio (Las heridas secretas de la pobreza) que demuestra que incluso dos generaciones después de que una familia supere la pobreza, existen actitudes, ansiedades e inseguridades que surgen alrededor de un sentimiento de desprotección. La miseria, el estrés o el trauma, cuando ocurren en los primeros años de vida, dejan huellas imborrables, pero de alguna manera, es sorprendente comprobar que ese peso post-traumático lo heredan también las futuras generaciones aún habiendo superado la marginalidad.
En el mundo hay pobreza. Y mucha. En un contexto en donde la globalización sólo beneficia a una minoría (nosotros, los privilegiados que hablamos con una web cam con nuestro amigo de Tokio) y afecta a una mayoría (el niño que esnifa pegamento en las calles de Lima cuyo futuro, sin saberlo, puede verse perjudicado si el presidente de la Reserva Federal norteamericana sube unos puntos los tipos de interés), y en donde las sociedades ricas han creado, o se han beneficiado, de un sistema de explotación de los recursos de los países pobres en confabulación con los gobiernos corruptos, ha posibilitado que más de mil millones de personas vivan actualmente en la más absoluta pobreza. Las personas que se afanan en los países ricos por superarse y progresar son los que renuncian al placer inmediato para poder sacar buenas notas para poder ser admitidos en una buena universidad para poder conseguir un buen trabajo para poder elegir la residencia de la tercera edad que quieren. Las personas que se afanan en los países pobres y empobrecidos para mejorar lo hacen por algo más sencillo: sobrevivir. Maslow y su pirámide tienen algo que decir a esto. Para muchas de estas personas, la única opción que tienen en la vida es emigrar si no quieren morirse de vivir en la pobreza. Así de sencillo.
La pregunta que se plantea tiene una respuesta con truco. En mi opinión, no se trata de si actualmente tenemos muchos o pocos inmigrantes, sino si realmente somos conscientes de lo que tenemos ahí mismito en el patio trasero. Considero, como toda persona sensata, que la inmigración es deseada y deseable cuando vienen con un contrato, aporten una cualificación y sean unas personas de bien. Por solidaridad y por mis pensiones. Pero la pregunta de ¿Demasiado inmigrantes? tiene una respuesta mucho más genérica: Potencialmente NO. No hemos visto más que la punta del iceberg y veremos qué medidas podremos tomar para contener esa presa que empuja con la fuerza de millones de personas que escapan del hambre y de la miseria más indigna. Porque a una persona que atraviesa media África a pie y cruza el Estrecho en patera no la detiene nadie, y si ha hecho toda esa barbaridad, será por algo, ¿no? 10月1日 La Experiencia![]()
"En los años sesenta, algunos veteranos de Wall Street, hombres que recordaban el trauma de la gran depresión de 1929, me hicieron una advertencia: 'Cuando desaparezcamos de este negocio, algo se perderá, y es la memoria de 1929'. Ese recuerdo personal, me dijeron, les hacía actuar con más cautela. Colectivamente, su generación proporcionó un freno interno a la especulación más salvaje, una póliza de seguros contra los excesos financieros y las consiguientes catástrofes. Sus memorias proporcionaban una forma práctica de dependencia a largo plazo en los mercados financieros. No sorprende que en 1987, cuando la mayoría de estos hombres se había ido y su sapiencia había sido olvidada, el mercado pasara por su primera gran crisis en casi setenta años. O que, dos décadas más tarde, veamos el mercado más alcista y el peor mercado bajista en generaciones. Pero la teoría financiera estándar sigue sosteniendo que lo único que importa en los modelos de mercado son las noticias de hoy y las expectativas de mañana" "The (mis) Beahavoir of Markets. A fractal view of Risk, Ruin and Reward". Benoit Mandelbrot, 2004 Viñeta: El Roto 8月17日 Yogi Berra![]() Yogi Berra no es un filósofo, ni ha ido nunca a la Universidad ni, creo, ha leído muchos libros en su vida. Sin embargo, sabe mucho de ésta. Y no es porque haga uso de la horrorosa y manida frase de que "se ha graduado en la Universidad de la vida". No. Yogi Berra es un entrenador de baseball o béisbol, según la RAE, y por su carrera profesional, primero como jugador de campo y luego como entrenador, ha tenido que vivir pegado a la aleatoridad de unos resultados que no ha tenido más remedio que aceptar. Igual que el fútbol, también el béisbol es así. Yogi Berra es nortamericano, pero si fuera español sería gallego, pues ejerce la retranca con la habilidad de un fino estilista para poder enfrentarse a esa aleatoriedad brutal que imprega el medio que ha elegido para ganarse el pan. Para los que no sean de Galicia y lean estas líneas, les recuerdo que quién mejor definió lo que es la retranca fue o noso ilustre escritor Manuel Rivas: la retranca responde a esta ecuación: H + M = I (Humor más Morriña, igual a Ironía). Estoy seguro que los gallegos somos de las personas mejor preparadas para afrontar el futuro. Lamentablemente, y supongo que por un tema de compensación cósmica, somos bastante malos afrontando el pasado y casi peores ordenando el presente. A lo largo de estos años, Yogi Berra ha recolectado una serie de frases realmente memorables sobre el azar y la vida en sí, de tanto calado que a mi juicio sería conveniente recordar algunas de ellas a tanto cantamañanas y sabelotodo que campa tranquilamente por nuestro día a día hablando sobre el pasado, presente y futuro como si fueran claros y meridianos. De ese tipo de gente que te comenta cosas que nadie sabe, y que aún por encima lo hacen con la insultante seguridad y condescendencia de quien lee un libro de cuentos a su hijo pequeño y sabe desde la página 1 cómo se desarrollará y acabará la historia. Señoras y señores, en este momento de incertidumbres, les dejo con las perlas del señor Berra. Cada frasecita tiene mucho dentro, según el cariño y la atención con que se las lea. A su salud: Hacer predicciones es complicado, especialmente sobre el futuro. El futuro no es lo que solía ser. Si no sabemos hacia dónde vamos, terminaremos en cualquier otro lugar. Uno puede observar muchas cosas con sólo mirar. En teoría, no hay diferencia entre la teoría y la práctica. En la práctica, sí. Ojalá tuviera una respuesta para eso porque estoy cansado de responder a esa pregunta. Felicidades. Creo que la marca que usted acaba de conseguir durará hasta que la consiga el siguiente que venga. El juego no se acaba hasta que se acaba. 1月2日 ¿Egoísta? ¿Yo?2月14日 Poesía Urbana"Prefiero un año sin aparcar
antes que ser del Valencia"
Me encontré con esta gran frase pintada en la pared de un bar de Coruña este sábado por la noche. Desde hace años, existe mucha rivalidad futbolística entre el Dépor y el Valencia, todo ello a raíz de lo del penalty de Djukic: en el último partido de la temporada 93-94, en el último minuto, el jugador del Deportivo de La Coruña Miroslav Djukic (que acabaría jugando sus últimos partidos curiosamente en el Valencia) tiró un penalty que fue detenido por el portero del Valencia, un tal González.
González años más tarde confesó haber recibido 14 millones de pesetas en concepto de prima por parte del F.C. Barcelona, a la sazón máximo beneficiado del penalty errado. Al fallar el penalty y no ganar ese partido, el Deportivo perdió la Liga, que pasó a manos del Barça.
La afición del Deportivo no olvidó nunca esa afrenta, toda vez que el Valencia en ese último partido no se jugaba nada y vinieron al estadio de Riazor como si les fuese la vida en ello. Poderoso caballero es Don Dinero, que decía Quevedo. Desde entonces, Valencia y Dépor se han enfrentado en muchas ocasiones y siempre con tensión y polémica de por medio.
En lugar de insultos y malos deseos, ojalá toda la rivalidad se centrara en frases tan ocurrentes como ésta, tanto en uno como en el otro bando.
2月6日 MacGyver en el País Vasco
11月13日 NoticiasPor Arcadi Espada
El terrorismo callejero en Francia reaviva el viejo asunto. Queman coches para salir en el telediario de las nueve. ¿Y qué hace el telediario de las nueve? Enfocar los coches ardiendo. El telediario actúa como si, en efecto, la noticia se desencadenara, inesperada: la cámara acude al lugar de los hechos y filma el hecho. La cuestión es que la cámara forma parte también del hecho. De modo decisivo. Pero la cámara se comporta como si no lo advirtiera. Es un grave error. Tan grave como sería no acudir al lugar de los hechos y volver a Berkeley, lo que no se filma no existe. ¿Se pide un imposible con el autotrasplante de médula mediática? No, en absoluto. Se pide que en la banlieue la cámara se comporte de modo parecido a cómo lo hace cuando Villepin convoca una rueda de prensa. Su poquito de making of. La preparación del acto. La disposición de los actores. Villepin entrando en la sala. Los periodistas esperando. Es decir, todas estas imágenes que más o menos subrepticiamente revelan la preparación de un escenario, la fabricación de la noticia. Cuando los chicos convocan su rueda de prensa nocturna, el making of del factoide es igualmente imprescindible. El factoide francés necesita el making of. Mientras tanto, los periodistas sólo supuran metáforas. Metáforas, por cierto, que consolidan el fact respecto a su veraz versión mongoloide ¿Quién filma que los chicos actúan pendientes del telediario de las nueve? O que el subidón, la renovación de fuerzas au bout de la nuit, tiene siempre un origen halógeno. Sólo los periódicos y raramente la propia televisión, en cualquier caso con timidez y después de algunos días, dan detalles de la organización de la ceremonia. Detalles ya ineficaces, porque no están cosidos a la trama de los hechos. El telediario de las nueve debe saber que su principal noticia es cómo se han hecho las noticias. Una quema de coches en la banlieue no es un accidente de aviación. Pero la cámara actúa como si lo fuese. La misma ciega estrategia narrativa. El telediario de las nueve es el único discurso ingenuo que sigue fluyendo por el mundo. 9月11日 Aforismos
· Si el capitán (¡Adelante!) y el maestro (¡Seguidme!) intercambaran sus gritos característicos de ánimo, el mundo podría mejorar un poco.
· Conversar es el mejor entretenimiento que puede tener un ser humano para navegar por la incertidumbre.
· No estoy seguro de lo que es un nación, pero sí de lo que es una nación moderna: la que cae en la cuenta de que ninguna otra nación va a hacer la investigación científica por ella.
· ¿Por dónde tirar en la bifurcación del camino? ¡Por donde menos asome el aburrimiento!
· Una buena frase para un brindis: Que la incertidumbre os sea favorable.
Más información en lecturaSINESpera 9月9日 Extensión del dominio de la lucha
Mis agradecimientos a H. Zynisch por el siguiente texto:
"Definitivamente, me decía, en nuestras sociedades, el |
|
|